miércoles, 22 de septiembre de 2010

Cazado

El camino se hacía cada vez más angosto y oscuro, y preso del pánico y jadeando, se ocultó tras unos matorrales, no podía seguir corriendo. Pero él sí, él podía correr toda la noche y apenas jadear. Cuando llegó al escondite se paró y escuchó. No podía percibir el estruendoso sonido del corazón del perseguido, tampoco podía oír sus jadeos ni verlo, pero abriendo sus fosas nasales inhaló el aire, cargado de olor a miedo y enseguida se encaminó a los arbustos. Volvió a levantar la barbilla e inspiró de nuevo, todas las partículas de terror entraron a borbotones en sus pulmones. El zarpazo fue certero, y la cabeza del cazador fue el trofeo del oso.

4 comentarios :

  1. gracias por el comentario ladron. Es muy mítico lo del cazador cazado, tal vez el micro sea un poco soso en el mensaje, me centro en el contenido...jaja

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  2. Paradójico destino, muy en la linea de predator! Bien!

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  3. gracias Jack!! un placer verte por aquí!

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