domingo, 19 de septiembre de 2010

El lago

Quedaba poco para llegar, tan sólo unos metros. El agua, a punto de la cogelación, se agarraba a nuestros músculos y nos ponía trabas con sus profundas cuchilladas. Maldito fue el momento en que se partió la delgada capa de hielo en la que patinábamos. Vi tus ojos, anegados por el miedo y me quise morir por verte en esa situación. No debería haberte llevado ahí a estrenar tus patines. En la última brazada te perdí de vista, por eso tuve que volver, a duras penas. Sin saber como, logré alcanzarte. Tienes que salir, te grité, pero estabas ausente y tuve que cargar contigo. Cargaría mil veces si fuera necesario. El final ya lo sabes, logré sacarte de la trampa y mientras me hundía en el helado lago, volviste en ti y yo sonreí por última vez.

2 comentarios :

  1. Que hermoso, y que triste final.
    "Tienes que salir¡¡¡¡" , ella salió y él....bajo el hielo.
    Debe de ser horrible y terrorífico morir de esa manera.
    Buen relato, Sucede
    Un beso besado

    Ío

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  2. Gracias Ío por el comentario!

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