miércoles, 8 de septiembre de 2010

El puente sobre el río Mierda

Éste no es un puente cualquiera, ni está sobre un río cualquiera. Éste es un puente viejo y mugriento, que está sobre un río demasiado sucio. Pero por muy sucia que vaya el agua, y por muy mal olor que desprenda mientras se cruza el viaducto, el regato lleva vida. Campan en el torrente mubles enormes alimentados por los asquerosos nutrientes, que están casi siempre boqueando en la superficie con sus ocho ojos pidiendo oxígeno, aunque no lo puedan procesar, pues debajo del agua deben aguantar la respiración. En la rivera crecen plantas, verdes, espesas y a la vista venenosas; y en sus tallos, las ratas como camiones, alimentadas a saber con qué, construyen sus madrigueras y asoman sus hocicos mohosos esperando el bocado. Y ella, con su dulce cara, y con su olor a limpio, al pasar por él, le da por un momento cada día, otro aspecto más amable y menos sucio al puente sobre el río Mierda.

2 comentarios :

  1. Tristemente, los viejos puentes mugrientos, y sobre todo, los rios demasiados sucios, han pasado a ser un rio cualquiera.

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  2. y más aún anonimada...
    los ríos demasiado sucios un día no lo fueron tanto, incluso albergaban vida... pero eso ya es otra historia...

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