viernes, 17 de septiembre de 2010

En el momento preciso

Levantó la mano sujetando su arma de fogeo. Imagino que gritó. Los clientes de la sucursal se tumbaron en el suelo, asustados. Otro de los atracadores apareció sujetando por el cuello al director de la sucursal, en la otra mano llevaba una bolsa de deporte demasiado grande para el botín imperceptible. Yo arranqué justo en el momento en el que la policía les detuvo, ni antes ni después.

Dime lo que sucede...

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