miércoles, 29 de septiembre de 2010

Fuego

Estoy viendo un verde monte, con sus acantilados rocosos y sus ríos inacabados. En la rivera de la serpiente azul acampo mis sueños y trato, con fuerza pero en balde, de sumergirme en las frías aguas que me retan a cruzarlas. Cuando vuelvo en mí, no hay verdes ni azules, sólo grises, en todas sus tonalidades y trato de mitigar mi cansancio volviendo a colorear el paisaje, pero ha muerto y sólo veo los posos de la ceniza sobrevolando mi alma.

Dime lo que sucede...

Publicar un comentario