domingo, 31 de octubre de 2010

Asesino

Cuando la noche callaba su alboroto apareció aquél hombre, oculto entre las sombras y su capa, y ese sombrero de ancha ala. No era un caballero pese a que pudiera parecerlo. Lo supo ella la primera, cuando tras llevarla a cambio de unas monedas a un rincón más negro que el carbón, se adueñó de ella; después, la mató.

4 comentarios :

  1. Te cambio la historia:
    como ella se dió cuenta a tiempo, dejó preparada su afilada daga, y cuando el nauseabundo caballero intentó algo más que una simple relación comercial, ella hundió la fría hoja de su daga en sus genitales.

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  2. que caballeroso eres Mikel!!! jeje, también está bien tu final, más rollo nipón! jaja
    Salud!!

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  3. Tan breve como preciso, no obstante, conociéndote...me quedó sabor a poco en la escena.
    Me pregunto por ejemplo...¿es el descuartizador de Londres?...¿ella disfrutó del momento?
    Pero, siendo un micro, no DEBO imaginarme toda la película ¿verdad?
    Buen trabajo amigo.
    José María D.

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  4. Jose!!! jeje
    Gracias por tus comentarios!! Ya sabes que imaginar sí hay que imaginar, pero yo lo dejo abierto...eso sí, ninguna víctima creo que disfrute de ese momento...o no? jaja
    Un saludo!!!

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