miércoles, 6 de octubre de 2010

La fosa (o Los sentidos)

Apenas veo luz, tal vez esté anocheciendo o tal vez la oscuridad ya lo cubra todo. A lo lejos, crepitan algunas hogeras y puedo escuchar algunas voces; grito, pero no tengo voz. El hedor es insoportable, los cuerpos mutilados han empezado su descomposición con ayuda del terrible calor y junto con el sudor y las deposiciones, se forma un olor realmente nauseabundo; al tragar saliva, siento la muerte en mi boca y como baja lentamente hasta mi estómago. Palpo lo que me rodea buscando algo a lo que prenderme, un punto al que aferrarme y comenzar el ascenso, pero no puedo, estoy completamente atrapado. Mi prisión, mi tumba, será aquí, sepultado por cientos de hombres que han muerto antes que yo...

Dime lo que sucede...

Publicar un comentario