viernes, 22 de octubre de 2010

Mala experiencia

Se conocieron en la consulta; cualquier sitio es bueno. Él tenía más dinero y eligió los brackets transparentes de zafiro, disimulando totalmente el uso del corrector dental; ella en cambio, con la ayuda de un crédito al consumo al 8%, una ganga por cierto en éstos tiempos, se quedó con los metálicos, nada camuflados. La coincidencia de sus citas llevó a la cita entre ellos. El quinto día, en el metro, se dieron su primer beso y la pasión unió tanto sus bocas que los brackets también decidieron amarse, creando una unión irrompible, hasta que tras el bochornoso viaje de vuelta a la consulta unidos como dos jóvenes hiperapasionados, terminó a fuerza de tenazas con el inmarcesible beso.

5 comentarios :

  1. jajajaja...........te juro que lo pense mogollón de veces, bueno lo cierto es que en mi cabeza, ella tiraba hacia más abajo y yo no llevaba aparato.....jejej

    tremendo micro.

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  2. pd.......pero también había enganche. ¿lo pense?

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  3. jajaja, gracias por venir hombre sin nariz...jeje...tu cabeza tiene mucho peligro, tanto sino más que un mono con dos pistolas!!!
    Un saludo amigo!!!

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  4. La vida esta repleta de situaciones que en ese momento pensamos y definimos como "malas experiencias" y sin embargo, pasado el tiempo, hemos de reconocer que son la sal de la vida... "recuerdo aquella punky llena de piercing en Chueca..." ejem!

    Buen post.

    Un saludo, compañero ;)

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  5. Hola Jack, me alegro de verte!! Sin duda, algunas malas experiencias, en el futuro se recuerdan con alegría y son el principio de una nueva vida...
    Saluda a esa punky de mi parte! jeje

    Un saludo!!

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