lunes, 11 de octubre de 2010

Regreso

¡Luz! No puedo verte en mi camino al más allá. ¿Acaso no existes en la oscuridad? Muchos que vuelven dicen que te han visto, pero tal vez fueran los halógenos del quirófano o las lámparas de casa antes de despertar del sueño. Ellos no murieron; yo sí. Sigo caminando despacio en la ceguera, ni siquiera hay estrellas, ni luna, ni nada que me aparte al menos en mis pensamientos de esta negrura que lo abarca todo. Grito, pero el sonido no rebota y se pierde en un abismo que no veo, a cada paso que doy tanteo el camino, por miedo a un último escalón que me precipite a un infito de caída libre. Cuando me alejo de esos miedos, cruje el suelo, tiembla y se abre, en el último momento me agarro al borde del quebrado suelo y quedo suspendido mirando hacia arriba. Una luz anaranjada oscila bajo mis pies; miro creyendo que es la salida, pero un mar de fuego y lava corre por debajo, de él salen peces en llamas y manos agarrotadas. Pido auxilio pero ni yo me oigo, estoy muerto, sé que no hay remedio y que ésto debe ser el infierno; ya decía el sacerdote, no te pierdas, pero me perdí, empiezo a rezar pero no recuerdo como hacerlo. Una figura gigante, como un oso con cuernos trata de agarrarme, por unos centímetros no logra alcanzarme. "Dios" grito. "Dios te lo suplico" gimo. Intento trepar al puente de inmensidad al que me sostengo y de repente, de un techo lejano de esa negritud opaca, aparece una luz enorme, me ciega acostumbrado a la noche pero logro ver una mano más grande que mi cuerpo que se acerca y me rescata; me siento como una hormiga en la palma de un humano, me acerca a la luz de la que viene, cada vez es más fuerte, mucho más fuerte, pierdo el conocimiento...Al despertar veo primero las flores en la mesilla y a mi novia dormida en el incómodo sillón de espuma, tengo tubos y vías en los brazos; al parecer, yo también he vuelto...

2 comentarios :

  1. Pues menos mal que has vuelto, porque me parece que ese lugar no era el paraíso.

    Me alegra tu regreso de entre los no vivos.

    Saludos desde una tasca irlandesa en un puerto desconocido...

    ResponderEliminar
  2. Hola Jack!! Nunca sabremos el color del paraíso hasta que no lo pisemos, no? jaja

    Oye, que envidia, una pinta a mi salud!!

    ResponderEliminar