viernes, 1 de octubre de 2010

Sexo

El viento cambió de dirección, me trajo tu olor, sentí como mis 20 millones de epitelios olfatorios se llenaron de ti, por eso giré sobre mi mismo y corrí a tu encuentro; por eso te salté encima, alterado y tontorrón, y tú me paraste de golpe dejándome con las ganas, me cogiste por la correa y me sacaste al balcón. Aún recuerdo ese olor a celo, aunque empiezo a olvidarlo, porque como soy un perro, se me olvidan esas cosas...

2 comentarios :

  1. O sea que cada vez que mi perro salta sobre mi, ¿solo quiere sexo?joder, que decepción, pensé que había amor...

    Buena historia ;)

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  2. siendo perro será amor Jack! jajaja
    gracias por venir!!

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