lunes, 1 de noviembre de 2010

un día absurdo en la vida de una tortuga

Se resquebrajó el huevo, a cámara lenta; de su interior, oscuro, verduzco y pegajoso salió a trompicones el pequeño galápago. Miró a su alrededor como si ya lo conociera, como si los genes le hubieran pasado la información, entonces ¿cuál era el sentido de su vida? Se paró en la isleta bajo la palmera de plástico y se quedó quieto, recibiendo el sol que entraba filtrado a través del ahumado cristal del acuario. Así fue ese absurdo día...y los siguientes.

4 comentarios :

  1. Este micro es abismante. El abismo comienza en la palabra "isleta".
    Abrazos, Sucede.
    PABLO GONZ

    ResponderEliminar
  2. gracias por tus palabras Pablo...el abismo realmente comienza cuando cualquier ser vivo es privado de su libertad...
    Un saludo amigo!!

    ResponderEliminar
  3. Pues imagina qué absurdo es el día que nacen y mueren al mismo tiempo cientos de tortuguitas en una playa. Nacen y según van hacia el mar los van enguyendo las aves marinas.

    ResponderEliminar
  4. eso también es absurdo Mikel...pero bueno, al menos mueren libres, no?
    jeje

    ResponderEliminar