miércoles, 15 de diciembre de 2010

26 de septiembre

Era domingo, la vida siempre se cruza con la muerte en domingo. Dios descansa. Su nacimiento no salió en ningún periódico, llegó al mundo sin hacer demasiado ruido, sólo ese llanto amable en el que quiero pensar como si lo hubiera oído. Ya estaba aquí la mujer que un día me enamoraría; a mi aún me quedaba un año, tres meses y tres días para empezar a morir. Pero ese joven que el 26 de septiembre de 1976 cumplía 27 años, estaba a punto de terminar. Eran casi las doce de la noche, y dentro de ese garito de la transición española, se movían algo más que intereses. En tan sólo tres años, la heroína se había abierto camino entre una sociedad ávida de libertad y de ser algo selecto había llegado a la calle, aunque aún no se notaban los efectos decadentes de la droga que te hacía soñar; después llegarían las pesadillas. El chico del anorak azul sacó de su bolsillo una bolsita con el polvo marrón y se acercó al del cumpleaños, con el que había quedado. Sería su primer buco. Sacó las diez mil pesetas que tanto le había costado reunir y lo intercambió por un gramo de ese codiciado polvo; de regalo una jeringuilla bastante limpia, aunque eso daría igual. David era alto, fuerte y solitario; en el baño de “El laboratorio” sacó una cucharilla del ajuar de su madre y mezcló el agua con el polvo. Cuando el agua hirvió por acción del fuego de su mechero, absorbió con la jeringuilla el preparado y tras ajustarse la goma por encima del codo, se pinchó. Sintió paz. Volvió a pincharse, empujando y extrayendo la sangre de sus canales de vida, y mezclándolos en el depósito de la jeringa para que el efecto fuera más rápido y mejor, como le habían explicado. El caballo cabalgó por sus venas, trotó por su torrente sanguíneo y relinchó en sus órganos. Antes de acabar con el contenido de la bolsa, se le cerraron los ojos; empezó la pesadilla, la de los demás...

2 comentarios :

  1. Uf, un texto muy duro.
    Creo que la descripción que haces es muy buena, sigo pensando que a la hora de escribir eres muy visula, al menos yo compongo las imágenes en mi mente a la perfección. Me ha gustado mucho. Un abrazo.

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  2. Aupa Iria!
    muchas gracias por tu paso y por tu comentario!!
    Yo estoy a la espera de tus nuevos textos, necesito más! jaja
    Un abrazo!

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