martes, 14 de diciembre de 2010

El cirujano

Se cerró la cremallera de la cazadora, se subió el cuello y salió a la calle. El termómetro de la cercana farmacia marcaba cinco grados bajo cero; tiritó al verlo, más por la sugestión que por el frío en sí. Bajó la calle a paso ligero, volviendo la cabeza de vez en cuando; la vista le devolvía un camino oscuro y solitario, tan sólo iluminado por algunas farolas. Cuando llegó al pequeño puerto, se abrió el abrigo y sacó un paquete formado con una tela blanca y lo arrojó al agua, hundiéndose al instante con un burbujeo menor. Unos gansos que descansaban graznaron un par de veces y volvieron a introducir la cabeza entre sus frondosas plumas blancas. Acto seguido, continuó su camino hacia el interior, perdiéndose entre los árboles que precedían al caserón abandonado.
Al día siguiente alguien alertó al guardia del pueblo; en el número dos de la calle de los limoneros, justo dónde se encontraba el archivo de historia de la anteigleisia, hallaron el cuerpo gordo del alcalde con sendos cortes en los costados del abdomen, había desaparecido el estilete de plata del siglo XVII y el escarpelo del primer médico del pueblo, de 1780. La autopsia confirmó después que el cuerpo encontrado carecía de pulmones.
El caso se cerró sin resolver al cabo de siete meses; nadie se preguntó por qué el viejo y tuberculoso carnicero podía respirar de nuevo sin dificultad, ni por qué la casa abandonada tenía las luces encendidas.

4 comentarios :

  1. Sucede, tus relatos me saben a novelas, me meto en el tema preparado para leer por mucho tiempo, pero de repente se acaba y me quedo con ganas de más. Eso está muy bueno.
    Veo que te gusta el género policial, se destaca por sobre otros tópicos.
    Un gran abrazo.
    Humberto.

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  2. Buen micro. Me ha gustado la estructura de la narración y tu manera de contar. Voy a seguir leyendo más...
    Si te apetece dar un paseo, estás invitado, casi tocayo.

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  3. Muchas gracias sucedeque!! soy la continuación y el principio de tu frase...
    gracias por leer y comentar estas cosas.
    un saludo!! ya estoy de camino a tu blog.

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  4. Aupa Humberto!!
    me salté tu comentario!!
    sí, tienes razón, corto de cuajo la acción, a cuchilla!
    en realidad me gustan muchos géneros, pero los oscuros me permiten ir a más...
    Un abrazo, amigo!

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