miércoles, 1 de diciembre de 2010

El sentido de los sentidos (el olfato)

Destapó el frasco de cristal y colocando rápidamente la nariz en la boca de rosca, inspiró enérgicamente. Lo cerró para que no se gastase del todo y lo depositó en la alacena, junto al resto de tarros que, envasados al vacío, guardaban aquellos tesoros invisibles. Pegatinas blancas colocadas con destreza en el centro de los botes y con exquisita caligrafía, indicaban el contenido de cada uno de ellos. Esa tarde gris había llorado, desconsolada por los ingratos recuerdos; a la noche, entre sudores helados y miedos encadenados se había tenido que levantar y buscar en el armario de la despensa, con sus temblorosas manos, la etiqueta que más dolía y que anclada a un sentimiento decía, en voz alta, el nombre de su hijo.

6 comentarios :

  1. Hay que tener mucho cuidado, algunos frascos pequeños contienen venenos peligrosos, encandilan sus envases, y a veces emana un perfume embriagador atrapa el alma y la hace cautiva para siempre.

    Salud

    Francesc Cornadó

    ResponderEliminar
  2. Aupa Frances, bienvenido a este rincón oloroso...en mi relato los olores no son venenosos, al contrario, son estimulantes.
    Gracias por tu comentario.
    Salud a ti también!

    ResponderEliminar
  3. Este también me gustado mucho. Me ha recordado a "El perfume". Me encanta que guarde todos los botecillos ordenados y con una caligrafía excelente, dice mucho del personaje con muy pocas palabras. La memoria olfativa es increíblemente mágica. Por lo menos, a mi me lo parece!

    ResponderEliminar
  4. jajaja, gracias por el cumplido!! pero el mío no es tan tétrico, no???
    un saludo!!!

    ResponderEliminar
  5. Es buenísimo!!! el final queda abierto porque realmente no sabes si el hijo simplemente se hizo mayor, si le ha pasado algo... pero te deja con inquietud en el cuerpo.
    Yo olía las sábanas de mis hijos cuando se iban con su padre, y aún a veces lo hago...
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Gracias Ana!
    de los tres sentidos que he escrito de momento, este es mi preferido... queda abierto, sí, si no, tal vez sería demasiado triste...
    eso de oler las sábanas no eres la única... pero tus hijos siempre volverán a llenar los momentáneos vacíos con sus fragancias...
    Un abrazo fuerte!!!

    ResponderEliminar