jueves, 16 de diciembre de 2010

Medidas

El goteo constante dentro de la olla producía un sonido metálico y agudo pero de tono bajo; no sólo no molestaba sino que actuaba como un calmante para sus atacados nervios. Con la vista seguía la trayectoria de las gotitas y cada vez se le cerraban más los ojos, hasta que se quedó profundamente dormida. Cuando se despertó, la olla se había desbordado. Ahora le tocaba limpiar, como siempre. Pensó que tenía que haber tenido en cuenta que no era algo exacto eso de los cinco litros de sangre que albergaba un cuerpo humano.

6 comentarios :

  1. Vay..ba!!!
    Qué sensación...que por truncar la historia, me sabe tan dulce como la misma sangre.
    Gota a Gota...pah...jarito!!!
    Mira me imagino un tío con una "mariposa médica" clavada en la vena del brazo...de allí cae una gota y otra y otra a la cacerola...
    Terrible.
    No has probado ir al siquiatra?
    Abrazos josemariademafra

    ResponderEliminar
  2. Jose!!!
    sí, yo pensé también en eso, una mariposa de esas clavada en la femoral, y el tubito dirigido al recipiente...sólo dudé en si parte de esa sangre se quedaría en la parte inferior de las piernas o lograría vaciarse por acción del bombeo continuo del oro rojo...
    jajaja, a cada cuál más bestia eh?
    Abrazos, amigo!!!!

    ResponderEliminar
  3. Aúpa Sucee!!!! como siempre... estupendo... soy un fan de tu estilo

    ResponderEliminar
  4. hola Xilos!!
    Me alegro de que te consideres eso! Es una palabra demasiado grande para mi! Jajaja
    Un abrazo amigo!

    ResponderEliminar
  5. Hola Sucede, este micro no lo había leído y es muy bueno, la primera visión que tuve fue la de una gotera que caía del techo y descubro a una cruel asesina, que además no era la primera vez que limpiaba la sangre… un estupendo corto.
    Un besito.

    ResponderEliminar
  6. Carmen!!!!

    gracias por venir!! me alegra que te haya gustado!! a que ha sido fácil? jeje

    un beso amiga!!

    ResponderEliminar