viernes, 21 de enero de 2011

Lágrimas de hielo

Le mira a los ojos con su mirada más tierna. Le dice sin palabras que le quiere, que confíe en ella; que él es lo más importante. Con sus manos coge las suyas, tan pequeñitas, y se las mueve mientras ambos se ríen. Luego le besa, le duerme. Después llora en silencio y echa de menos al que amó primero. Y entre risas y duelos se pasan sus días.

6 comentarios :

  1. ¡ay! qué bello, dolorosamente bello. No se olvidan esos primeros amores, menos si son separados por designios de la vida. Algo se interrumpe, no concluyó, por eso el alma vive un eterno duelo, aunque tenga a una buena pareja al lado.

    Estupendas líneas.
    Un abrazo, Sucede.

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  2. Que triste, Sucede; relatas la vida misma.
    Me ha gustado mucho tu manera de escribirlo.
    Beso

    Ío

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  3. Hola Liz!!!
    muchas gracias, por tu paso y por tu comentario...esto trata de dos amores...el de madre y el de esposa...

    un abrazo, amiga!!

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  4. Ío!!
    bueno, en realidad no es tan triste...en una vida, siempre hay tiempo para todo, para reír y llorar, y a veces se produce en el mismo momento, porque hay otros que se merecen nuestras alegrías y no nuestras penas...
    un beso!

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  5. Abismal, Sucede. Una mina de tristeza que se descubre y se deja a la vista de todos. No simplemente vertical sino abismal.
    Abrazos metálicos,
    PABLO GONZ

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  6. Pablo!!!
    que alegría verte!
    gracias por tus palabras amigo, espero pasar hoy por tu blog y leer todo lo que me estoy perdiendo estos días!! que por los correos de wordpess es mucho!! jeje
    un abrazo igual de metálico, amigo!

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