lunes, 31 de enero de 2011

Prurito

No duerme; lo intenta, intranquilo, revolviéndose entre las sábanas y golpeando su cara con el cuero de los acolchados guantes. Piensa en las uñas que bajo las manoplas sueñan con su carne. Hinca los dientes en la gomaespuma y estira, estira...pero esta no cede, desiste porque es imposible, están anclados a sus muñecas por unos malditos cordeles. - ¡Quitádmelos!- grita, pero nadie atiende sus súplicas, ni tan siquiera su madre. Pobre infeliz; maldito doctor. ¿A quién se le ocurre calzarle unos guantes de boxeo a un pobre sarnoso para que no se rasque?

8 comentarios :

  1. Profundo contenido social, muy bueno!
    Humberto.

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  2. Aunque ya te lo comenté en el foro no me resisto a hacerlo otra vez. ESTUPENDÍSIMO....... y me hizo reír mucho con poco.

    Xilos

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  3. jaja, gracias Humberto!
    contenido social...sí, supongo, jeje
    un abrazo!!!

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  4. Aupa Xilos!!!
    gracias otra vez amigo, surgió de la cosa más tonta, a un compañero del curro le pica la oreja...jajaja
    abrazos!!!!

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  5. Bien que lograste contagiar las ansias que sentía aquel por la sensación de carne en sus uñas. Muy bueno, y si ha surgido de una comezón de oreja, más mérito aún para tu ingeniosa pluma.

    Un abrazo, Sucede.

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  6. Aupa Liz!!!
    gracias amiga, a veces se me ocurren cosas...jeje
    Un abrazo!!

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  7. Muy bueno, sucede!! Una idea fantástastica desarrollada de forma excelente, me ha encantado!

    Un abrazo fuerte fuerte!

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  8. Iria!
    como me alegro de que te gustara...ya ves, lo que da de sí un picor...jeje.
    un pedazo de abrazo...bueno, no, entero mejor! jaja

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