lunes, 21 de febrero de 2011

Caso cerrado

Se sentó en el banquillo de los acusados, esta era la última oportunidad de librarse de las acusaciones, y todas las pruebas apuntaban en su dirección. No hubo pacto; la viuda lo dejó claro, sólo quería que el asesino de su marido se pudriera en la cárcel. El fiscal, en su turno, se acercó al estrado presentándole al juez la última prueba, un recibo que indicaba que mi cliente se había alojado en el mismo hotel que la víctima. Disponía de un último cartucho; no tenía argumentos, pero entonces, la esposa del ajusticiado dio un sorbo a su gaseosa, limpiando después, con la ayuda de un pañuelo de lino, el borde del vaso hasta hacer desaparecer la huella del carmín. En la escena del crimen se encontró una fibra de lino que no encajaba… hasta entonces. Ahora, ella no usa camisón, sino un precioso pijama de rayas.

* Presentado sin suerte al concurso de microrrelatos de abogados del mes de enero, con las palabras obligatorias Recibo, Pacto, Gaseosa, Banquillo, Hotel

6 comentarios :

  1. Sabes, si me permites que te diga lo que pienso con toda sinceridad. Creo que este micro no tuvo el éxito que deseabas porque hay en él alguna indicación de más, me refiero, a esas flechas -muchas veces innecesarias- que le ponemos a los textos por miedo a que el lector no entienda. Entonces se licua, se desvanece, pierde potencia.
    Lo digo con toda humildad y respeto, sin pretender dar lecciones.
    Otro abrazo, amigo mío.
    Humberto.

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  2. Hola Humberto!!!
    Sabes? es algo que admiro mucho de ti, que dices las cosas como las sientes, sé que lo haces con humildad y respeto y es algo que valoro mucho, además tienes razón.
    En realidad en este no tenía muchas expectativas, porque lo escribí un poco a la carrera, además no me gustaban las palabras, sobre todo gasesosa... no sé, no la ubicaba en el texto, y ten en cuenta que para usar tantas y tan dispares palabras tienes que buscar nexos de unión... jeje
    Muchas gracias por tu comentario Humberto!!!
    Un abrazo!!!!

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  3. Me ha gustado esa última frase donde se deja todo el micro sentenciado ;) Un abrazo

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  4. Gracias Maite, a ver si tenemos más suerte en febrero...
    Un abrazo!!

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  5. El hotel, al que la habia llevado después de tomar su gaseosa, era de mala muerte, pero no importaba, para sellar su pacto final el lugar era lo de menos.
    Esa mañana, sentada en el banquillo frente al tribunal, su mente solo podia recordar con profundo asco las sucias cortinitas amarillas salpicadas de un rojo profundo que cubrian las ventanas de la habitación mientras la voz lejana del abogado le preguntaba una y otra vez por el significado de las palabras garabateadas detrás de un recibo y que solo decia: "Tu liberación está atada a la mia"...

    Hola Daniel, me gusta leerte porque tus palabras me despiertan distintas fantasias sobre temas de ficción que nunca imaginé podria siquiera hacer el intento de escribir dos palabras juntas (no es que tampoco sea escritora - jaja - ) pero bueno, creo que lo que importa es que me gustan tus micros y esta es una muestra de lo que me inspiran. (perdón la lata)
    Saludos.
    Eva(M)

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  6. Hola Eva!
    no te preocupes que no es ninguna lata! al contrario, además el relato que has puesto me parece buenísimo!
    Y me alegro mucho de que despierte tu imaginación!
    Un saludo!!

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