martes, 8 de marzo de 2011

¡Apunten... Disparen!

Le es imposible fijar la cruz en la cabeza del más bajo, aunque sabe que es él. Le había costado llegar hasta allí sin despertar demasiadas sospechas. Sabía que atajando por la calle de Rojas, llegaría mucho antes a la Plaza Nueva y así fue; llegó a tiempo pero con el corazón desbocado. Perfectamente vestidos con sus trajes negros y negras corbatas y sin denotar cansancio alguno, aparecieron los cuatro hombres, a los que tan sólo había visto una vez, en medio el otro, al que conocía bien. Les vio desde el vértice opuesto de la circular y tomó aire, su ritmo cardiaco seguía acelerado después de subir las escaleras de dos en dos. A trescientos metros no hay blanco fácil, y hay demasiadas personas alrededor, pero es el momento. El eco del disparo ahuyentó a las aves que se encontraban en los tejados, llenando el cielo de plumas. El círculo empezó a abrirse alrededor de aquél tipo que, armado con una réflex, trataba de fotografiar a la persona equivocada. El francotirador, con una muerte por error, al menos había disuadido al pistolero, que confundido y sin un solo rasguño, huyó entre la gente para intentarlo otro día.

10 comentarios :

  1. Para mí que este micro está como comprimido: tiene demasiado tema para la longitud que abarca. Yo lo hubiera escrito con más oxígeno, demorándome lo necesario en la descripción exacta de la situación, etc... A lo mejor sale un texto más largo (bien, un cuento) que también tienen derecho a la vida.
    Un fuerte abrazo,
    PABLO GONZ

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  2. Hola Pablo!!
    sí, un poco comprimido sí que está, y claro que los cuentos tienen derecho a la vida, pero esto es un micro, los detalles que le faltan son complementados con la historia que le sobra...
    haré una versión larga tambien para tu disfrute, jeje.
    Un abrazo grande, amigo!!!

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  3. Vaya por Dios, que mala suerte.
    Espero que yo no corra la misma suerte que el fotógrafo, pues me gusta la fotografía y ando de vez en cuando con la réflex, no como arma, sino como mi protegida. Ni te imaginas lo que temo que le pase algo.
    Y bueno, en caso de que le hagas caso a Pablo y decidas externderlo, avísame que yo también quiero leerlo.
    Carpe diem!

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  4. Bueno, me sumo al pedido de leerte en un cuento :D
    La idea de este micro está buena, me gustó.
    Saludos.
    Eva(M)

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  5. Hola Amor!
    como suena eso eh? jajaja, quizá debería haberlo entrecomillado para que nadie piense cosas raras... jaja.
    Bueno, tranquila, que ese fotógrafo solo es víctima de mi imaginación, tú no correrás la misma suerte.
    Gracias por dejar tu comentario!
    Si tanto pedís la versión larga, habrás que hacerla, jaja.
    Saludos!!!

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  6. Hola Eva!!
    bueno, vale, lo dicho, haré la versión cuentista... jajaja
    Saludos!!!!

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  7. *carcajada*, bueno, te digo igual que a Humberto, puedes llamarme Ana, pero vamos, si te da por llamarme "mi amor" harías que me ruborizase cada vez que te leyese *sonrisa*.
    En cuanto a lo de mi texto, pues hombre, obviamente donde yo estoy no siempre hay alegría, y aunque suele ser así no es por mí, es porque la gente que me rodea es feliz. Tiene algo de real (la última parte sobre todo) y de ficción (la parte de arriba).
    Me has comentado que siempre escribes ficción; yo no siempre, cuando necesito desahogarme escribo las cosas tal y como son, cuando lo hago por puro placer, imagino, como tú. Sea como sea, suelo disfrutar y me hace más feliz, que a fin de cuentas es lo importante.
    Carpe diem "sucede" (?) Creo que yo también necesito un nombre o similar *guiño*

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  8. Ana mucho mejor!!
    sí, sí, lo de "mi amor" tendría su aquél, jajaja.
    Pues nada, me alegro de que escribas ficciones aunque tengan soplos de realidad...
    nos leemos pues!!
    Un abrazo!!!
    y por cierto, soy Daniel, pero para todos soy Sucede...

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  9. Eres un galán, Sucede, te leo y aprendo... qué cosa, te envidio...
    ¡Pero mira que le fue fácil hacerte confesar tu nombre! A mi me has dicho que te llamabas Clark Kent, algo no está funcionando.
    H.

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  10. jajaja
    Aupa Humberto!!!
    sí, un galán! pero tengo poco de Clark Kent, yo no llevo los calzones por encima de unas mallas... jajaja, tampoco tengo capa, lo único que me asemeja a él es la urticaria que nos produce la kriptonita...
    Un abrazo!!!!

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