martes, 1 de marzo de 2011

El canto de los grillos

El cartón no es un colchón viscoelástico ni mucho menos, pero al menos no deja pasar el frío acumulado en la roca. A la noche, el cri cri de los grillos zumba en mis oídos; a veces creo que el canto está en mi cabeza y por eso no cesa. Cuando por momentos dejo de oírlo, mi respiración se detiene y se acelera mi corazón; los silencios a la intemperie no presagian nada bueno.Hoy el silencio es más largo, y sólo se pausa para traer con el gélido viento la tétrica música de un filo al rozar la piedra. Se acerca. Huir sería una temeridad en esta situación. Más cerca. La sangre recorre mis venas a una velocidad vertiginosa, el tiempo se acaba. La guadaña corta la oscuridad y atraviesa mi cama; ahogo un grito en mi interior y me estremezco mientras veo alejarse al verdugo. Desde esta singular trinchera en la que me refugié en ese último instante vuelvo a escuchar a los grillos. Adoro su canto.

6 comentarios :

  1. si es un ir y volver, pues de un apacible estado donde grillos y oscuridad parecen ser un resguardo ante cualquier eventualidad, viene el silencio, el mal, el miedo, para luego regresar al estado de cosas que tranquiliza...
    En estos casos, el alma del relato es lo que está entre los extremos y considero que debió ser más extremecedor de lo que está...
    Pero se lee, agrada y ta..¿qué más?

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  2. Estás mal acostumbrado jose... jaja, porque no todo tiene que tener un final desgarrador ni grotesco no? a veces está bien la calma, yo la necesito y por eso la escribo...
    No comentes como anónimo hombre, ya descubriste el otro radio button en el que pone Nombre/URL... jaja
    Un abrazo, amigo!

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  3. Por el título supuse sería un texto bastante sereno, pero ya veo que logras envolvernos en esas angustiosas imágenes que luego ahogas en el cantar de los grillos. Hay momentos en que es necesario recurrir a situaciones desesperadas para alcanzar la paz interior.

    Me gusta tu modo de escribir.
    Un abrazo.

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  4. Gracias Liz!
    esas imágenes se están suavizando ultimamente, y mis pesadillas ya más parecen sueños de niños... jaja
    Pero aún queda algo, y mientras quede, estaré.
    Beso!

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  5. Tus relatos se viven.
    Cuando lo terminé,yo también adoraba el canto de los grillos y la dura roca , hasta el viento gélido.
    Salud.

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  6. Gracias por tu comentario Joplin!!
    Me alegra mucho que pienses así!!
    Un abrazo!!

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