jueves, 7 de abril de 2011

Creo que estoy vivo

Abro mis alas y las bato. El sonido que producen dista mucho del que imaginé, suena más plastificado, como a bolsa de basura. Es deprimente.

- ¡Quiero otras alas! -grito.

Espero la mutación pero no se produce. Cansado, las pliego contra la espalda y vuelvo a sentarme en la cama. Nunca conseguiré volar así.

- ¡Mis alas! ¡Quiero mis alas! -y parece más un alarido que un grito.

***************

- Lo siento señores, pero tiene un brote y hoy no podrán visitarle. -dice el celador.

- Volveremos a intentarlo mañana. - dice el septuagenario con semblante triste.

Afuera, el sol se esconde tras los bloques más altos, y las sombras se proyectan sobre los dos. El hombre, pasa un brazo por encima de los hombros de la mujer, que cabizbaja no deja de llorar y balbucear. Él besa su sien.

***************

Reconozco esos lamentos, son de mi madre.

- ¡Madre! ¡Madre!

Paso varias horas llamándole, pero no puede oírme. Me rompo a llorar, como cuando era niño. Llevo tanto tiempo encerrado en este sueño que ya no veo ni la puerta por la que entré. Por suerte no hay techo.

- ¡Madre! Te juro que en cuanto tenga mis alas volaré a tu lado...

15 comentarios :

  1. Sucede, parece que conoces bastante de enfermedades mentales... ¿o será que en verdad tenía alas?
    Me hizo acordar la película "Birdie", ¿la conoces?
    Muy buen relato, me gustó que lo hayas dividido en tres momentos marcando los diferentes narradores.
    ¡Bravo!
    Creo que soy el primero en comentar... qué honor.
    Humberto.

    ResponderEliminar
  2. Muy bueno, como siempre se visualiza perfectamente.
    ¿A quien se le ocurre soñar con alas? No tener los pies en el suelo está muy mal visto.
    Abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Yo si creo en las alas. Todos tenemos alas pero no los permisos para usarlas....
    Quuizá tenga las plumas pegadas, a veces el "no" uso nos las inactiva.
    Que siga intentándolo.
    Besos
    Cita

    ResponderEliminar
  4. Esperemos que luego, encima, no tenga vértigo.

    ResponderEliminar
  5. Aupa Humberto!!
    bueno, no sé tanto de enfermedades mentales, aunque pensándolo bien, quién no la tiene?
    Sí, Birdie, gran película, qué recuerdos me trae tu comentario...
    Gracias por pasar!!!
    y el honor es mío siempre que venís.
    Abrazos!!!!

    ResponderEliminar
  6. Aupa Joplin!
    gracias maja, yo siempre sueño con alas, pero de las de plumas! jaja
    Yo hace tiempo que floto...
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  7. Aupa Cita!!
    Seguirá intentándolo, no lo dudes, jeje.
    Yo no sé si tengo, pero en ocasiones me molestan los omóplatos...
    Besos!

    ResponderEliminar
  8. Aupa Hombre!
    No seas cenizo! jajaja
    Cómo tenga vértigo es para cortarle las alas!! jaja
    Saludos!!!

    ResponderEliminar
  9. Buenísimo, Sucede.
    Te felicito.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Gracias Torcuato!!
    Un placer verte por aquí!
    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  11. Felicidades por este relato que es muy bueno... Me recordó también la película "Birdie".
    Me gustaría soñar que tengo alas y poder volar, pero nunca he soñado ni con volar ni con alas... aunque tengo un ser alado que vive conmigo y (entre tú y yo) creo que es un ángel o un hada.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. Intenso, intrigante, tan imaginario que se me hace cierto, un verdadero gusto leerte.
    un abrazo fraternal

    ResponderEliminar
  13. Hola Towanda!
    Gracias! Pues hay que soñar más eh? Que la realidad es demasiado aburrida a veces...
    Un abrazo!!

    ResponderEliminar
  14. Aupa deletras!!
    me alegro mucho, gracias!
    un abrazo fuerte!!!

    ResponderEliminar
  15. Estoy de acuerdo, quise decir que nunca he soñado con volar ni con alas... Lo de soñar, si yo te contara. Me paso de soñadora, pero nunca con volar.
    Un besote.

    ResponderEliminar