miércoles, 13 de abril de 2011

Ojos que te ven

Se despertó completamente desorientado, y le llevó algunos segundos darse cuenta de que no se podía mover. La oscuridad le envolvía por completo y sumada a ese extraño silencio le inquietó. Antes de prestar atención a nada más, se agitó en la silla tratando de liberarse de las ataduras, primero con movimientos pausados, y después violentamente, aunque sin éxito. El eco lejano de un grito alteró su estado de confusión, y contagiado, imitó la acción.

- ¡Socorro! Por favor, ¿hay alguien ahí?

Pero el silencio volvía a ser sepulcral. Más nervioso, comenzó a respirar con fuerza, casi ahogándose a cada nueva inspiración, mientras trataba inútilmente de soltar el nudo que ataba sus manos al respaldo de lo que parecía un banco de hierro anclado al suelo. Su ritmo cardíaco comenzaba a acelerarse, y los movimientos se volvían cada vez más torpes y más cansados. Paró, y fue entonces cuando el sonido metálico de unas tijeras al cortar le sobresaltaron, y gritó, esta vez sin decir nada. Cuando el eco del chillido dejó de rebotar en las paredes, se dio cuenta de que sus manos ya no estaban atadas, así que rápidamente se levantó.

 - Ho-la. ¿Hay... - y tragando saliva terminó la frase- ¿Hay alguien ahí?

En realidad, si hubiera obtenido respuesta, habría muerto de un infarto, pues el pánico casi se había apoderado de él. Así que sin pensar quién le habría liberado comenzó a dar pequeños pasos con las manos por delante. Pronto se topo con una húmeda y fría pared y fue recorriéndola hasta un hueco que parecía una puerta y lo cruzó. Una vaga luz al fondo de lo que parecía un enorme pasillo, le pareció la indicación luminosa de una salida. Con pasos lentos y silenciosos emprendió la marcha. A medida que avanzaba por el corredor, y pese a que se acercaba a la luz, su corazón palpitaba más fuerte. Podía olerse el miedo y algo más. La bombilla naranja centelleó un par de veces y se apagó.

- No-no-por-fa-vor. - miedo, era miedo.

Un débil siseo a su espalda le hizo girarse con rapidez. Asustado volvió a hablar.

- ¿Quién-quién eres?

Tal vez esperaba una respuesta, pero esta no se dio, así que sin dudarlo corrió en dirección a la bombilla fundida a la vez que palpaba las paredes del corredor. Sin ver es difícil correr, pensó al caerse. En el suelo, de nuevo percibió ese grito lejano que recorrió sus venas hasta llegarle al corazón. Sintió un pinchazo antes de las arcadas. Se levantó de nuevo tambaleándose y continuó en la misma dirección, más despacio y tocando las paredes. Parecían estantes, y en ellos, frascos de cristal, lo supo por el ruido que hicieron algunos al caer. El infinito pasillo parecía no tener fin, cuando de repente se topó con una verja metálica, cuando estaba a punto del colapso. Al ceder, un chirrido espantoso le hizo estremecerse, pero no era momento de volver atrás. Lentamente recorrió las paredes, que estaban llenas de baldas repletas de más frascos. Al final de otra pequeña estancia otra pared, y en esta lo que parecía un interruptor. Lo pulsó sin dudarlo, y tanto esa estancia, como el pasillo que había recorrido, se iluminaron por completo con fluorescentes de luz blanca. Frente a él, nada más que un callejón sin salida; claramente había elegido mal la dirección. Esos frascos que había tocado estaban llenos de ojos, un par en cada tarro. Cientos de tarros o tal vez miles y esos ojos sumergidos en un líquido acuoso. Corrió en dirección contraria emprendiendo de nuevo el largo corredor, a la vez que fijaba su mirada en aquellas miradas vacías que parecían seguirle. Al fondo del pasillo, levantada dos palmos del suelo, una chica con la boca demasiado abierta.

- A-ayúda-me. - dijo aturdido y empapado en sudor.


Se frenó en secó cuando la chica gritó. Ese aullido lejano que antes le devolvía el eco, estaba delante de él. Las luces titilaron y sumieron de nuevo todo en una completa oscuridad. Y gritó, gritó hasta que los gritos dejaron de oírse entre ruido de cristales rotos. Sin duda, hay ojos que te ven, pero el verdadero problema es cuando te miran.

18 comentarios :

  1. Menos mal que aún es de día.

    Me has inspirado. Creo que pronto escribiré algo con esta estética.

    Ya sabes. Vivo de plagios.

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  2. Me gusta mucho tu blog, entre por el título... "sucede que me canso de ser, hombre..."

    Un saludo, una seguidora ;)

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  3. Ey Hombre!!
    no me plagies tío! jajaja
    bueno, tú dale tu toque irónico que te queda muy bien...
    Salud!

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  4. Hola Adriana!
    pues muchas gracias, me alegro de que te guste... y en realidad yo NO me canso de ser... al contrario que Iniesta...
    Bueno, pues a ver si te veo por aquí, luego voy a ver tu blog!
    Saludos!!

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  5. Tranquilo hombre. Yo quiero darle otro enfoque distinto. Me ha inspirado más el tema de los gritos que lo de los ojos.

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  6. Vaya, da miedo de verdad...y claustrofobia, agobio, asco...jajajja
    Muy Bueno!!!

    Que cabeza tienes , ¿cómo puedes dormir?
    Abrazo

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  7. Ojos que no ven, corazon que no siente. No aplica en este caso. Abrazo vasco.

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  8. Me gusta ese momento en el que pregunta al aire y piensa que si le responden se muere de un infarto. Muy cinematográfico, se sigue la secuencia perfectamente con esa tensión de saber que algo va a pasar sin saber el qué.
    Saludillos con los ojos cerrados

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  9. Tranquilo Hombre, si lo haces con tu estilo será bueno! jaja
    Salud!

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  10. Ey Joplin!
    no te pases, que no da miedo esto... cambié un poco el texto antes de subirlo porque era bastante más asqueroso, y bastante más largo, así que es una especie de resumen...
    No es como me gustaría que fuese, pero ahí está!
    Abrazos, duermo tranquilo, por cierto! jajaja
    Abrazos!!

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  11. Hola Dany!
    no aplica no, jajaja, me encanta el detalle.
    Un abrazo!!!

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  12. Aupa Puck!!
    Yo siempre pienso como si fuera una película... en este caso ganaría mucho con imágenes, aunque casi todo sería oscuro, sólo sonido... tal vez haga un corto, jeje.
    Te saludo mirándote a los ojos!!!

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  13. Qué mal rollo, que angustia...
    Si ves una luz... corre en sentido contrario!
    Besos
    Cita

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  14. Joder tío te has salido, me he quedado con ganas de más, ¡¡eres el puto amo tron!!
    Tío escribe ya 500 pag, lo necesitamos jajaja
    Un abrazo, Grande.

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  15. Ey Raúl!!!
    que bondadoso eres tío!!
    jaja, cuando escriba más de 10 páginas te aviso!!! jeje
    Un abrazo tronco!!!

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  16. Aupa Cita!!
    casi no te veo!! jaja
    eso, eso, siempre hacia la oscuridad, ahí no puedes ver, pero tampoco te ven...
    Saludos!!!

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  17. He quedado entre San Juan y Mendoza (un dicho de por aquí), pues entre lo ezpelugnante+aterrador y el final cuasi inconcluso me dejó una sensación de "ganas".
    Sigo pensando, que si te lo propones, serás un buen "hacedor" de novela negra.
    De porfiado seguiré tus pasos, incluso si está la bombita de atrayente misterio.
    Abrazo desde médanos de solymar

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  18. Aupa deletras!!
    sé que siempre estás ahí y que seguirás mis pasos, eso me hace caminar más tranquilo aún con los ojos entornados...
    Un abrazo desde miles de kilómetros!!

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