jueves, 5 de mayo de 2011

Exterminador

Ángel, nervioso, tamborilea el rugoso salpicadero de su Dyane 6 mientras espera que una mosca pose las patas en su tela de araña. Su vago y egocéntrico padre, como único legado de una vida de escaqueo le dejó una tartana que ahora él cuida con la misma enfermiza vehemencia que su progenitor. Pese a pasar la treintena, el coche digo, porque él ronda los cincuenta, sigue consumiendo los seis con un litros a los cien que indicaba el manual, que aún conserva como libro de cabecera. Cada día encera los cromados, abrillanta la carrocería, cepilla la tapicería y quita el polvo. Luego cubre los asientos con una fina funda de plástico transparente y ajustable. Huele a pino, porque colgando del retrovisor interior se balancea un clásico ambientador con forma de dicho árbol, aunque yo diría más bien que se trata de un abeto, un abeto con olor a pino, claro. El caso, para no excederme, es que da gusto ver un automóvil de 1975 en unas condiciones tan excepcionales. Pero ahora, en la cuneta de la carretera comarcal, señaliza con un triángulo homologado la avería. Acciona la palanca que levanta el capó y sale del vehículo. Examina el motor y toca algo; la mecánica, de este coche al menos, no se le resiste. Y niega con la cabeza por si le ven cuando escucha las rodadas de un coche que se acerca. Se asoma por un lado del capó y ve al vehículo que espera deteniéndose tras el suyo.

- Hola, ¿puedo hacer algo por usted? - pregunta la joven mientras se baja.

Y él no puede creer la suerte que tiene. Viaja sola. Y frunce el ceño conteniendo la euforia tras una mirada que no oculta sus intenciones.

- ¡Hola! – dice con una simpatía simulada - Menos mal que pasa usted por aquí. No consigo que este trasto arranque.
-¿Quiere que le lleve a algún sitio? – y esta pregunta era la única que no tenía que hacer –

Después del agradecimiento, retira de la guantera lo imprescindible; guantes de nitrilo, su alergia al látex la descubrió en el asiento de atrás en su lamentable estreno como hombre, y una jeringuilla con la mezcla precisa de propofol, atracurio y benzodiazepina. El dolor no le preocupa. Cuando se pone los guantes, un cosquilleo recorre su médula espinal y respira hondo. De camino al coche de la señorita, oculta sus manos con disimulo y desde el asiento del copiloto actúa sin que ella tan siquiera tenga tiempo de preguntarse por la punzada fría que siente en la pierna ni por las plastificadas manos. La anestesia comienza a hacer su efecto cuando el torrente sanguíneo distribuye la mezcla por todo el sistema.

Conciencia y músculos duermen ya sin expresión sobre la funda impermeable cubre asientos del viejo descapotable.

Pero no estamos hablando de ella sino de él, que ya en sus dominios, poco a poco enrolla a la presa en su precipitada mortaja y deposita el capullo junto a los restos consumidos de los anteriores. La anestesia pierde su efecto justo a tiempo. Ni los inútiles espasmos ni los gritos son la solución, piensa mientras cierra tras de sí el enorme portalón de su mausoleo.

La patrulla de carretera localiza el coche robado en mitad de la comarcal. Ni rastro de la mujer, comunica por radio, pero hemos encontrado el coche. En el maletero, se agita entre las neveras de órganos el aterrado desaparecido. Le han encontrado a tiempo.

- Tranquilo. -le dicen al inocente- Está a salvo. Debe usted tener un ángel de la guarda.

Mientras, Ángel, encera, abrillanta, cepilla su coche y atusa las plumas de sus alas.

17 comentarios :

  1. Tan mal estan las cosas que los ángeles tienen que impartir justicia (que no ley)??.
    Un final sorprendente inesperado y muy bueno.
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    Saludos alados

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  2. Ya decía yo que, viniendo de ti, no me esperaba nada bueno. Casi consigues engañarme.

    Me gusta también, pero no sé si es prudente decírtelo.

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  3. ¿Un Dyan6? ¿todavia circula alguno?jajaja
    Buena historia. Una forma de justicia poco ortodoxa, no me esperaba ese final.
    Un abrazo.

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  4. Un ángel que se las trae...
    Esta vez me he complacido en leer un texto más extenso, pero la esencia es la misma, tu estilo fluye y se reconoce a la distancia.
    Un gran abrazo.
    Humberto.

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  5. ¿un mausoleo de hombres malos?, tiene que tener unas dimensiones impresinantes y este pobre Angel demasiado curro jaja. Me gustó. En estos lares hasta los ángeles son exterminadores, que no podía hablarle, convencerla, convertirla...
    Saludillos

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  6. Conociendo como voy conociendo tu estilo, y aún y así consigues sorprenderme. Tenía que haberme fijado más en el título.

    Saludos.

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  7. Bíblico este Ángel Exterminador, D. Sucede.
    Como guionista de pelis de terror no tendrías precio, amigo ;-)

    Un abrazo.

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  8. La Nueva Policía Nacional pisa fuerte.

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  9. Hola Rosa!!
    Bueno, que tenga alas no necesariamente significa que sea un ángel... no?
    Y sí, la cosa está muy mal.
    Abrazo!!


    Hola Aina!!
    por qué no sería prudente? no temas! jeje
    abrazo!!


    Aupa Raúl!!
    yo hace tiempo que no veo ninguno, pero seguro que los hay! jaja
    Abrazo!!!


    Hola Humberto!
    está claro que no puedo separarme de ciertas cosas, tampoco lo intento... jaja
    Un abrazo!!


    Aupa Puck!!
    hay mucha gente que necesita algo más que un escarmiento... según Ángel eh? que a mi me gusta hablar!
    Abrazos!!


    Hola Elysa!!
    es fácil conocerme, la verdad, no levanto muros altos. El título era necesario... jeje
    Un abrazo!!!


    Hola MJ!
    Tú no tienes precio como levantadora de ánimos! jaja
    Un abrazo!!!


    No, Hombre!!
    no me hables de policía! jaja, al menos nacional!
    Abrazos amigo!

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  10. Me has hecho leer más de la cuenta, pero te perdona mi pequeño frasco donde guardo lecturas, porque me gustó y mucho.
    Ése abrazo ¿eh?

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  11. Estos son parapoliciales alados. Buen relato. Abrazo vasco.

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  12. Sentí un sabor ácido mientras leía.. Muy bueno, me gusto mucho. Saludos

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  13. Hola deletras!!
    Leer es bueno, amigo, jaja, aunque lo que se lea no lo sea tanto!
    Me alegro de que te haya gustado!
    Abrazo fraternal!!!


    Gracias Dany!!
    Con alas siempre se llega antes!
    Abrazo!!!


    Hola Corina!!
    Ese sabor lo siento yo también, óxido incluso.
    Me alegro de que te haya gustado!!
    Un abrazo!!

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  14. Es increíble. Has traducido fotogramas a palabras. Brillantemente oscuro.

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  15. Menudo ángel!!

    Buen relato, sorprende al final, por desgracia ángeles exterminadores de esos haberlos haylos..

    Un abrazo!

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  16. Hola montse!!
    mi cabeza funciona un poco así, la verdad... una bobina en la que se acumulan los fotogramas...
    Gracias!
    Abrazos!!


    Hola Lía!!!
    y tanto que los hay!! jeje
    pero al menos la mayoría no se cruzan en nuestros caminos...
    Un abrazo!!

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  17. LAs muchas caras del ¿bien?

    Muy sorprendente.

    Saludos.

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