miércoles, 15 de junio de 2011

El amor, a veces, duele

He de avisar que este cuento no tiene un final feliz. Si alguien quiere perdices, que busque en otros cuentos, pues aquí, en medio de este plato hondo lleno de esquirlas que descansa sobre el mugriento mantel de apolillada tela que cubre la destartalada mesa, tan solo hay una oreja. El que la perdió no era demasiado pulcro, pues asoman unos pelillos en matojo nada apetecibles. Si le sumas la base sangrienta sobre la que yace, parece el primer plato de un exquisito canibal. Pero nada más lejos de la realidad, pese al fatídico, aunque no mortal, final, detrás hay una bellísima historia de amor; una historia de dos, que empieza con caricias y acaba con un inmarcesible beso. Este ósculo inmortal que, visto está, no lo era tanto, acaba en el preciso momento en el que la mujer, impregnada de una pasión desatada, taja con el cuhillo la oreja de su pareja. Y pese a la melódica rima, mi consejo es que estos besos no se den en la cocina.

24 comentarios :

  1. Estas pletórico amigo.
    Me ha gustado mucho este. La pasión a veces es incontrolable.
    es mejor no tener nada en las manos por si acaso jeje
    Un abrazo, grande.

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  2. Coincido con Aina, ferpectamente narrado...

    ...¿tendrá que ver esto con aquellas pasiones que matan?

    He dejado en mi blog varias cosas, tres hoy, una de ellas te contiene, aunque es dura...

    Un abrazo!!!

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  3. Pero que macabra historia...
    Aunque tenga una pincelada de amor desatado, no deja de ser escabroso.
    Pero como todo texto tiene su arte, le doy el merito que se merece: Un buen relato, digno de un buen escritor.
    Un abrazo.
    Ricard

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  4. ...¿por qué a está loca le ha venido tal pronto?

    Lo narras de manera estupenda

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  5. Rosa (Van al aire)

    Jajaja...El beso de la mujer orejicida.
    Eres la leche!!! perdón se me escapó.
    Besos desde el aire.

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  6. Cuidado con ciertas pasiones!!!
    Marche un plato repugnante par un micro exquisito!

    Un abrazo

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  7. Vaya pasión la de esa mujer. Tal vez vio que la oreja no era muy "pulcra" que digamos y cortó por lo sano.
    Un micro sorprendente y estupendamente narrado. Un saludo.

    Sara Lew

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  8. Me avisaste tarde!!
    El desorejao.

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  9. En lo que puede derivar una situación. Me gustó.

    Un saludo.

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  10. Me quedo a cenar aquí. En mi blog he tirado la cena a la basura. Y si se puede a la carta me pido el del día 12.

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  11. Siendo tu... ¿hacía falta que avisaras que no tiene un final feliz?

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  12. No será que la pobre chica entendió cada oreja en vez de cada oveja con su pareja. Pues yo de él resguardaría la única que le queda, por si las moscas.

    Abrazos,

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  13. un buen consejo para rematar un buen relato.

    un abrazo

    Octavius Bot

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  14. Me recordaste la historia de Lorena Bobbitt, pero aquí en tu historia, por suerte, fue una oreja la cercenada... Mira qué estómago para darle un beso en esa oreja sucia, eso si era pasión jajaja

    Muy bueno, como siempre en ti.
    Besitos.

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  15. Yo pensé en Tyson .....pero no me hagas caso.jajaj
    Abrazo

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  16. Ya entra entre mis sospechas intrigantes, ¿cuál será la relación de las orejas con la pasión?... Tyson... Van Gogh...

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  17. Ay, ay, ay, ay, ay, y tanto que duelen. De verdad, eh??!! Me darán miedo los besos en la cocina.

    Mazo de besos.

    Yo

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  18. jajajjaja, me engañas con un título la mar de cariñoso jajajaj... y después tajo en la orejaaaaaaaaaaaa, y si no como describe el tio la puñetera oreja sucia y asquerosaaaaaaaaaaa.

    Eso le pasa al protagonista del relato por guarro, que se lave bien lecheee!!! y así la parienta le rebanee la oreja, si es que pensaba que era careto de cerdo!!

    fuera de coñas!! eres la leche escribiendo, me gustaaaaaaaaaaa!!

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  19. Ey Raul!!!
    jaja, es que eso de estar pelando patatas es peligroso...
    Abrazo!!


    Aupa Juanlu!!!
    qué habría dicho Aina que lo ha borrado??? jaja
    Sí, esto son esas pasiones... jeje
    Ya vi el contenido de tu blog en el que me contenía, espeluznante!!
    Abrazos!!!


    Hola Ricard!!!
    En realidad no es tan macabro... es sólo un poco desafortunado... jaja
    Abrazos!!!


    Aupa aina!!!
    me gustaría haber visto tu pronto y que no lo hubieras eliminado... katxis!!!
    Gracias, maja!!
    Un abrazo!!


    Hola Rosa!!!
    orejicida!! me gusta!! jajaja
    pobre mujer, no lo hizo adrede... o sí?
    Abrazos!

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  20. Aupa Patricia!!!
    Marchando un plato entonces!!! jaja
    Abrazos!!!


    Aupa Hombre!!!
    El cómo un comentario tan breve puede decir tanto!
    Gracias!!
    Abrazos!!


    Hola Sara!!!
    Gracias!! Yo creo que la pelambrera asomando por el oído desconcentró a la pobre mujer... jaja
    Abrazos!!


    Hola enletras!!!
    jajajaja.
    Bueno, al fin y al cabo una oreja no es lo peor que se puede perder...
    Abrazos!!!


    Hola Citizen!!
    No lo sabes tú bien, las cosas pueden pasar de blanco a negro en cuestión de segundos... en este caso a rojo... jaja
    Saludos!!!


    Aupa montse!!
    tu comentario me desconcierta... voy a pasar por tu blog a ver si hay que apagar algún fuego... jaja

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  21. Aupa Cybrghost!!
    Sí, sí, hacía falta!! jajaja
    Que luego algunos me dicen que soy tétrico, o algo así, y sin embargo también sé contar historias de amor como estas... quién dijo que el amor siempre acaba bien?? jaja
    Abrazos!!


    Hola ESPERANZA!!!
    jajaja, pues igual entendió eso, cuando la vea le pregunto.
    Abrazo!!


    Aupa Octavius!!!
    Gracias!!
    Un abrazo!!


    Aupa Liz!!!
    esa historia de la que hablas es mucho más cruel!!! si hay que elegir prefiero perder la oreja!! jaja
    Abrazo!


    Hola Dany!!!
    Sí, Tyson también es un romántico...
    Abrazo!!


    Aupa Corina!!!
    es que las orejas llaman mucho la atención eh? jaja
    Abrazos!!


    Aupa Andri!!!
    Tranquila, esto sólo le pasa a los hombres... jaja
    Abrazos!!


    Hola Amelia!!!
    gracias!! eh, que yo no engaño a nadie, por eso avisé!! jaja
    yo creo que el pobre desorejado más que guarro es un poco descuidado...
    Abrazos!!

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  22. Es la primera vez que leo tu blog, este texto me ha encantado jajaja. Lo mismo quería la oreja de recuerdo, para que no se le olvidará que podría hacer cosas peores si la dejaba. Madre mía. Un saludo, ya tienes una nueva seguidora.

    http://tamaravillanueva.blogspot.com/

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  23. ¡Es la leche! ¿Donde está mi comentario? Yo había puesto algo muy gracioso sobre la oreja, pues ya no me acuerdo. Vale, que tienes tú un gusto muy peculiar para la gastronomía, jajaja

    Besos.

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