lunes, 27 de junio de 2011

Las malas ideas

- Ah, ah, ah...

Otra vez ese sueño. Se despierta sobresaltado con las sábanas arremolinadas a las piernas por las innumerables vueltas y cubierto por una patina de sudor. El corazón le late con fuerza y sólo tras unos minutos logra calmarse. Bajo el quicio de la puerta se emborrona entre las luces y sombras nocturnas la silueta de esa vieja a la que tantas veces ha visto ya. El dolor de cabeza viene últimamente acompañado de pequeños bultos. Cada vez hay más.

"Siempre es igual. Estoy sentado en un sucio y oscuro cobertizo. En lo alto hay una ventana con rejas, pero la noche es tan oscura fuera que tan solo se diluye en el interior una luz blanca difuminada. Supongo que será la luna. Frente a mí, una puerta de metal es el punto final de mi celda. Pero hay alguien más. Escucho ese ronroneo continuo e invisible de un gato al ser acariciado. Me levanto con cuidado y avanzo tocando las enladrilladas y mohosas paredes que dan forma al cubículo. Paso a paso recorro las cuatro paredes y cuando llego al punto del que he partido allí está de pie esa vieja. Retrocedo asustado y ella anda hacia mí estirando sus brazos, en los que muestra a un escuálido gato negro de ojos amarillos cubierto por moscas y otros insectos. En las calvas de su pelo se pueden ver minúsculos movimientos.

- Sálvalo, sálvalo. - me dice.

Su aliento es pútrido, desagradable. Sigo retrocediendo hasta que choco mi espalda contra la pared. Entonces me pone el gato encima. Las arrugas comprimen su cara y veo perfectamente sus protrusiones faciales y defectos cuando grita.

- ¡Llévatelo cabrón! ¡Tu vida depende de él desde ahora!

Entonces lo suelto, grito y es cuando me despierto. Y siempre es igual."

El consejo es claro. Ese que se hace llamar psicoanalista, con voz grave y convencida dice:

- Tómalo. La próxima vez toma el gato en tus manos.

Está deseando poner en práctica el consejo, pero no cree que sea fácil. El no controla la situación, el sueño siempre le domina y acaba de la misma forma.

Pero esa noche es distinto. En lugar de huir se sorprende agarrando al gato. La vieja ríe ahora a carcajadas cuando él sale por la metálica puerta y enfila un lúgubre pasillo. Al final del corredor está su habitación, su cama. Deja al famélico gato negro en el suelo y se acuesta.

A la mañana siguiente unos maullidos le sacan de la nocturnidad de sus sueños. A los pies de la cama, un gato de brillante pelo color azabache lo mira fijamente antes de escapar. Su cabeza está llena de bultos, y la espalda también, le hierve la sangre y tiene ganas de vomitar. Recorre los pocos metros que le separan del médico sin tan siquiera mirarse al espejo; por la calle la gente se aparta de él. Algunos se vuelven a mirar mientras tapan sus bocas. Las madres cubren los ojos de sus hijos con las manos mientras aceleran el paso.

Tras examinarle guardando las distancias el médico sentencia:

- Garrapatas. Tiene usted el cuerpo lleno de garrapatas. ¿Tiene usted animales?
- No. – y piensa: pero los veo

Rutinariamente acude a que le desparasiten. Por más y más garrapatas que le quitan cada día, a la mañana siguiente su cuerpo vuelve a estar plagado de ellas. Y cada mañana le despierta ese cada vez más imponente gato. Y ahora que no sueña trata de hacerlo, pues sabe que la única forma de recuperar su vida es acabar con esa maldita vieja.

20 comentarios :

  1. Qué bueno Sucede!!! Me pica todo el cuerpo aggggg!!!
    Creo que me voy a la ducha, entre el calor y los bichos...Jeje..

    Muy bueno, me ha encantado.

    Besos desde el aire

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  2. ¡Garrapatas! Son unos bichos inmundos! ¡Arggggg!
    Y el gato y la vieja...
    Espeluznantemente genial, Sucede.

    Un abrazo.

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  3. Qué bueno. Me ha encantado como lo has desarrollado y el desenlace.

    Un abrazo

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  4. Gran narración amigo!!!!

    (Comentaría mas pero estoy sugestionada, me pica todo, mejor me doy un baño, ja ja)

    Un abrazo

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  5. ¡Espeluznante! No se quien me da más miedo si la vieja o el psicoanalista.
    Terrorificamente bueno.

    Un abrazo,

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  6. ¡Aggg! ¡Por Dios! que vuelva a soñar y se libre de semejante plaga.
    Espeluznante, Sucede.

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  7. Impresionante relato.
    No dejo de imainarme ese gato lleno de bultos, garrapatas y arrugas.
    Por mas que terminaran mis pesadillas tomando ese gato, perefiriria dormir en una profunda pesadilla antes de tener ese gato en mis brazos.
    Buen relato, por que te felicito una vez mas.
    Abrazos.
    Ricard

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  8. Muerte roja

    Dios Mio, Bichos no!!!!
    AGGGGGG!!!!
    Me pica todo el cuerpoooooooooo!!!!

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  9. Que deje la medicación ya! jaj. Lo que hacen estas drogas psiquiátricas. Abrazo!

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  10. Aupa Rosa!!!
    Me alegro de que te haya gustado! jaja
    Qué picores eh? jajaja
    Abrazos!!!


    Hola MJ!!!
    Pero son simpáticas eh? chupasangres!! jajaja
    Abrazo!!!


    Hola Su!!!
    Gracias!! Me alegra que te guste!!
    Un abrazo!!


    Hola Patricia!!!
    Gracias!!! Rasca, rasca!! jaja
    Abrazos!!!


    Aupa hombre!!!
    Ya te digo, a él y a sus malas ideas...

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  11. Hola ESPERANZA!!!
    A mi ambos me asustan!!! jaja
    Gracias!! Abrazos!!!


    Aupa Elysa!!!
    mmmm... me temo que no es fácil elegir lo que uno sueña... y despierto no vale... jaja
    Abrazo!!


    Hola Ricard!!!
    Gracias amigo!!
    Yo elegiría eso mismo, tener siempre el mismo sueño pero disfrutar cuando estoy despierto... jaja
    Abrazos!!!


    Hola Roja!!!
    Bichitos simpáticos y bebedores... ellos también tienen derechos... jeje
    Abrazo!!


    Aupa Dany!!!
    El problema es si no son las pastillas sino la fuerza de la costumbre... este está condenado ya! jaja
    Abrazo!!

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  12. Madre mía!
    Odio las garrapatas. Al contrario que este relato que ha estado muy bien.

    Un abrazo

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  13. Para que te fíes de los psicólogos. Ellos sí que son garrapatas.

    Blogsaludos

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  14. Para que luego digan que quieren que los sueños se hagan realidad. Estupendo el suspense que le pones; pobres garrapatas, siempre salen perdiendo....como los cuervos, pobres.

    Un saludo!

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  15. No es que me gustasen muchos los gatos pero ahora menos aaaaahhhhh
    Saludillos

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  16. Tiene que encontrar a la anciana y dejarla en el diván del psicoanalista, jeje!

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  17. aggg garrapatas!!! que asquito les tengo.Voy a seguir cotilleando, pero antes de despedirme quería invitarte al baúl, por si quieres compartir algún sueño con todos los amigos de Coquette. Te espero!
    Hasta pronto ^^

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  18. Gracias por vuestros comentarios amigos!!!
    Bienvenida Maria!!
    Abrazos!!!
    Cybrghost, no me leas tanto que empacho!! jaja
    Abrazos!!!

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