viernes, 22 de julio de 2011

En buenas manos

Cuando me miro las temblorosas manos no puedo comprender de dónde saco la destreza necesaria.

El sol empotra sus últimos rayos contra un mar inusualmente apacible y, cubriéndome los ojos con una mano, espero a que atraviese la impertérrita línea del horizonte. El cielo comienza su transición entre el naranja y el negro, hasta que finalmente se establece con cautela la indómita noche. La brisa nocturna recorre con frialdad mi contorno, y cruzo los brazos como último intento de conservar el calor. Inspiro una última vez, como cada día, y abandono el lugar completamente abatido por mis propios pensamientos.

Tras dormir las ocho horas reglamentarias, extiendo la mano sobre la camilla y musito:

- Bisturí.

17 comentarios :

  1. Hasta el más respetado y experimentado cirujano es un ser humano normal. Con sus altibajos. Aunque eso no significa que, cuando llegue el momento, no estemos en buenas manos.

    Fantásticas tus descripciones del entorno y del interior del personaje.
    Un saludo.

    Sara Lew

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  2. Entiendo la primera frase, entiendo la última. me pierdo en el párrafo del medio.

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  3. No todos los cirujanos, se siente así, no, algunos hablan de sus vaciones o del coche que se van a comprar mientras están rajandote las tripas, lo sé.

    Besitos

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  4. La de cirujano es una de las profesiones que más admiro. ellos si que corren riesgos laborales jeje
    pero este tuyo me da un poco de miedo, no le dajaria que me operase de fimosis jajaja
    Un abrazo, grande.

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  5. Dicen que en los quirófanos es donde más chistes se cuentan, debido a la necesidad que tienen de evadirse de la cruel realidad.

    Blogsaludos

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  6. Pues está muy claro de donde saca la destreza.
    Del mar. Ante el mar se relaja y el temblor desaparece.

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  7. Bisturí... y las manos dejan de temblar.
    No te imaginas cuántas historias reales hay, como esta, en la que el profesional tiene que tomar un trago... o dos, de una bebida potente para poder operar.
    Un abrazo y estoy a la expectativa.

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  8. Mejor no saber si al cirujano le tiemblan las manos antes de operarte...o sales corriendo con el culo al aire.Jeje.
    Lo del medio precioso unas descripciones geniales sobre todo esa transición entre el naranja y el negro...ufff!!!

    Besos desde el aire

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  9. Buenísimo Suce, el final es genial! Un beso gigante!

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  10. Reconocer nuestros “miedos” ya es un paso, enfrentarse a ellos cuesta mas.
    Mejor no saber lo que pasa en un quirófano, que quede como secreto profesional y de unos pocos mas jajaja por el bien de todos. Un besito

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  11. Yo me le imagino dibujando con el bisturí la línea del horizonte sobre el pecho del pobre enfermo. Saludillos

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  12. O el cirujano está muerto o muy atormentado. Eso entiendo yo. En todo caso me gustá incluso si no lo pillé.

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  13. Me ha gustado mucho, cada vez te veo más solvente, más diestro,(o zurdo)en tus intricados relatos.
    En éste no intento comprender nada, sólo admiro la soltura de tu pluma,la recreación de un paisaje físico y emocional que te atrapa y que, al decir, bisturí, salgo de él mejor de lo que estaba.
    Más que suficiente.
    Un fuerte abrazo!

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  14. Un buen final para un buen relato que te mantiene en vilo en sus pocas líneas.

    Saludos

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  15. Gracias a todos por pasar por aquí!!!!
    Sigo esperando el nacimiento de mi primer hijo, así que estoy medio desvinculado de todo esto... pero volveré con intensidad! jeje
    Un abrazo a todos!!!

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  16. PUes que sea enhorabuena cuando llegue Sucede!!

    Para tu texto; hay cosas innatas, no tiene explicación y por muy mal que se pueda estar, te sale de dentro hacer las cosas que te caracterizan como persona diferente al resto.

    Me gustó mucho!!

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