martes, 23 de agosto de 2011

Metal

El declive de los Altos Hornos de Vizcaya convirtió en monumento histórico la mayor fundición siderometalúrgica de nuestros tiempos; gracias a lo cual tengo un sitio en el que descansar. El Horno número uno, conocido como Maria Angeles, es ahora mi hogar. Adoro su olor, su metálica estructura en proceso de oxidación que me recuerda que mi mohoso corazón hace tiempo que no late; el mismo tiempo que llevas luciendo para mí ese vestido que lame tu piel como una impúdica lengua. Es el eco de mi voz el violento castigo que prostituye ahora los conductos de ventilación por los que arrastraste mi ultrajado cuerpo, y el maldito traspiés que te llevó a precipitar tus huesos sobre los míos junto al arrabio en esa nave de colada. Nos pediremos perdón eternamente, como los fantasmagóricos personajes de aquél Still Loving You.



* Los Altos Hornos de Vizcaya cerraron en 1996, sólo queda el Horno número uno, conocido como Maria Angeles por Maria Angeles Velasco y que es un vestigio de lo que fueron, y que ahora es tan solo un monumento del patrimonio histórico de Bizkaia.

16 comentarios :

  1. Sensual relato Sucede...

    Besos desde el aire

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  2. Que bonito homenaje, amigo.
    Un abrazo.

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  3. A veces tienes la transparencia de las ánimas, y bueno, estás allí con el cadaver de un horno que perdió su fuego productivo.
    Aurrera!!

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  4. Precioso. Es de lo mejorcito que he leído en este espacio, y sucede que el listón estaba alto. Me ha encantado. El texto tiene ritmo y sentimiento, la clave en el título y ese final musical que le da un toque genial. Bravo.
    Saludillos

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  5. Muy bueno, Sucede, tremendamente visual.

    Besitos

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  6. Nostalgico y (que raro) con final trágico. Estupendo micro.

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  7. Sinceramente, no me meteria en el horno por muy alto que fuera. El motivo: llamarse Maria Angeles...
    ¿Como puede tener ese nombre tan virginal?
    Seguro que ese fue el motivo por el que fueron cerrados los famosos altos hornos bilbainos.
    No crees?...
    Abrazo, compañero.
    Ricard

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  8. No sabía que los Altos Hornos encerraban historias de amor tan trágicas... Este texto tiene un ritmo especial, Sucede!

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  9. Muy bueno! No se si vale ya, decir que admiro tu creatividad, que mis sentidos se activan al leerte.
    Un beso grande!

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  10. Qué buenas historias se pueden encerrar y crear en algunas partes. Supongo que ningún trabajador de los Hornos, los vió como tú has hecho que nosotros los veamos ahora.
    Muy bueno.

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  11. Arqueología industrial. siempre imagino historias cuando veo algún edificio parecido a lo que describes. Es un buen lugar para descansar eternamente, si. Gracias por proporcionar otro escenario más, los describes de lujo!!

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  12. Tiene algo sensual y tétrico a la vez.

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  13. Sucede contigo estoy introduciendome por huevos al mundo de la muerte, lo tétrico, a los sentimientos más malignos, a las intenciones más malévolas , a la sangre, sesos, entrañas ... a doquier. ¿y sabés? considero que posees un don porque lo relatas de tal forma que me introduzco en ellos con suma facilidad cuando siempre me han producido rechazo.
    Un besazo genio!!!

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  14. Triste esfinge de metal del que Euzkadi y Asturies están llenos. Auténticos cadáveres que dan aún más miedo que los "normales".

    Blogsaludos

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  15. Sensual... puede ser, macabro, puede ser... o ambas cosas reunidas, que es lo mejor.
    Abrazos.

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  16. Aupa gente!!!
    Gracias por vuestros comentarios!!!
    Esta balada aunque no se aprecie bien tiene mucho sentido...
    Abrazos a todos!!!

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