miércoles, 28 de septiembre de 2011

Incidencia 2341 de un alma en defunción

Se escapa por la comisura de mis labios, por debajo de las uñas y por los poros de mi piel. Es la incidencia dos mil trescientas cuarenta y una de esta alma marchita que porto. Y no hay luz que me alumbre ni brújula que me guie, porque estar acabado consiste en eso, en morir como un insecto aplastado contra la pared. Solsticios de invierno y de verano que tan solo consiguen alterar más una cordura ya de por sí desvencijada que se preocupa más de molestarme que de cualquier otra cosa. Dios, ¿estás? ¿Por qué no sujetas las lágrimas que se me caen? ¿Por qué no me concedes un tiro de gracia? Me duele todo. Y tú sin embargo, princesa, me sigues soplando, mitigando el calor de estás brasas que vomita mi corazón. Es demasiado tarde para solventar esta incidencia; la dos mil trescientos cuarenta y uno será la última que tenga.

20 comentarios :

  1. Estimado Sucede,

    Me ha gustado mucho su microrrelato. Me alegra ver que sigue escribiendo, y escribiendo bien.

    Un fuerte abrazo,

    Octavius Bot

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  2. Me imagino que las almas, torturadas o no pueden soportar un número limitado de incidencias, a éste pobre no deben quedarle muchas por vivir, si además el amor se ha hecho dueño de la situación. Me ha gustado leerte de nuevo.

    Un saludo

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  3. Un relato muy sugerente... ese gótico-romántico te puede, Sucede ;)
    un abrazo grande

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  4. Pese a todo parece descartar la idea del suicidio
    ¿será que en el fondo aún vislumbra un rayo de esperanza?
    Otra de tus genialidades, Sucede.

    Abrazos.

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  5. ...yo te quiero! deja de sufrir, jejeje

    Muy bueno!!!!

    Un abrazo!

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  6. Jajaja, lo siento, jajaja, es por el comentario de Juanlu, jajaja. No puedo dejar de reir...

    Lo siento...Sucede. Me ha gustado este alma torturada que apunta sus incidencias con tanta precisión. Y luego llega el de arriba y lo remata, jajaja.

    Besos desde el aire

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  7. Vaya, puede llegar mi pensamiento a ser algo retorcido. Mirando la numeración de esta catastrófica incidencia, me permití sumarla, dando lugar al diez, "deú" como se diría en mi tierra, que tiene la misma traducción que "Dios". Y no me ha sorprendido descubrir que tus relatos siempre tienen algo de divino (que no eclesiástico, ojo)

    Perdona el... ¿delirio? pero la culpa es tuya (siempre) por hacernos pensar demasiado.

    Un abrazo, Sucede.

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  8. Grande Sucede!!! Ese comienzo me recuerda a alguna canción, pero ahora no recuerdo cual es.
    El relato, como siempre, buenísimo.
    Un abrazo tron!!!!

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  9. ¿Estamos hablando de amor en todas las incidencias? ¿Se ha enamorado 2341 veces? Y si es así, ¿cómo es que sigue vivo???????????
    O solo es una referencia para nombrar la incidencia?. Pareado.

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  10. La verdad es que me sorprendes como en cada relato nos haces pensar y nuestra imaginación vuela. Yo he leido dos veces el relato y para mí, has utilizado el término de " incidencia" con toda la intención, incidencias tiene el Samur, los bomberos, la policia, nuestro corazón a lo largo de toda una vida tiene miles de incidencias como este buen señor en su ocaso.
    Me gustaaaaa!! nuestro corazón sufre con nuestros padres, con nuestros hijos, con nuestros hermanos, con desamores de parejas, con traiciones de amigos, por temas economicos, por tristeza, por añoranza, por mil cosas, pero que bonito llegar a 2341 veces, esas son muchas, larga vida.
    Somos lo que vivimos!! un besazo Sucede, espero tus relatos con impaciencia como los de Humberto!
    Amelia!

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  11. Muerte roja

    Uh que bueno, este alma a tropezado muchas veces, ya va siendo hora de la condena no crees?

    Un abrazo Sucede :)

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  12. Vamos a veer, que me gusta, me gusta como está contado, tiene un punto romántico dentro de lo triste, pero debo estar espesa, no pillo yo la incidencia...

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  13. Hola, me gustó mucho tu estilo y tu blog.Reflejas a la perfección el estado de alma torturada, de todos modos nunca sabemos cuántas incidencias más seremos capaces de soportar.
    Genial, te felicito.

    Un saludo.

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  15. Sean incidencias o lo que fuere... 2341 es una cantidad por demás considerable. ¡No hay cuerpo ni alma que aguante!

    Grande, Sucede!!!!
    Besos

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  16. Bueno tiene un alma con muchos fallos, pero realmente resistente. Ha aguantado un número realmente alto de incidencias.

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  17. Amplio mis comentarios, 200 blog las mentes claras deben actuar claro, si escuchó bien, 200 blog y este "hombre" llamado Humberto Dib, pego el mismo comentario. Gracias por permitir los anónimos a veces son útiles para abriros los ojos a mentes pequeñas blogueriles. Solo las mentes débiles como las vuestras se dejan faltar el respeto, confío en un despertar de la dignidad, de todos los seguidores que están allí... quitense...ENFOQUE

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  18. ¡Sucede... je, te a tocado a ti!
    Bueno, un texto de tu estilo, fiel y cabal. Es un alma sufrida, pero obsesiva... cómo lleva la cuenta, me hace acordar a otro "contador".
    Un abrazo.
    HD

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  19. Espero que las anteriores dos mil trescientas cuarenta incidencias...por lo menos hubieran sido menos aciagas y tortuosas.
    salut

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  20. Una incidencia amorosa…quizás una muerte en vida… solo puede decir que es la última si está muriendo. Porque si no es así y solo es una incidencia amorosa… nunca se sabe cuándo será la última. Genial como siempre. Un bessito

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