jueves, 20 de octubre de 2011

A buenos ojos

Infinitos insectos giran alrededor de ese sol halógeno y frío. La luminiscencia hipnotiza sus mentes como un dios de madera. Siempre habrá ovejas negras, piensa mientras arrastra por el enmoquetado suelo un cuerpo reducido a escombros. Las primeras moscas revolotean ya junto a la sangre coagulada; escupen su ácido violentamente contra las manchas de la pared y tratan de extraer con sus lenguas tubulares las proteínas que las sustentan. Es capaz de sentir la frustración tras sus hexagonales ojos, al darse cuenta de que son sólo carroñeros que viven a ras de suelo, y agitan sus alas con vehemencia movidas por el anhelo de tener un corazón y un paladar más humanos. Detenerse en los detalles le ha permitido ser consciente de que la muerte no siempre acarrea el perdurable olor de la atarjea, sino que en casos excepcionales es un olor mucho más agradable el que se inhala en las improvisadas escenas. Tal vez sea azahar, pero tiene dudas. El sonido de la sierra mecánica tala sus divagaciones de raíz y entonces es tan sólo un profesional cumpliendo con su oficio. Y todo queda reducido a unas pequeñas manchas, unas moscas y una bolsa de basura negra repleta de carne en el que titila un alma más.

14 comentarios :

  1. Pah, loco, me revolvió un poco la pajarilla.
    Es terrible,
    un abrazo para vos y aurrera!

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  2. mira quiero pensar que sea un carnicero, y que esta descuartizando un cordero, porque Sucede en este te has pasado, no es para mí, esto es demasiado, no puedo encontrarle ningún lado bueno, o agradable, o inteligente, insensibilidad ante la muerte me da repugnancia, no lo puedo evitar.

    Saludossssssssss. Amelia.

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  3. Jejeje. Como ayer no hubo muerto hoy nos dejas una carnicería. Me gusta la descripción que haces de las moscas...

    Besos desde el aire

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  4. La poesía del asesino serial… me recuerda al vampiro que apilaba cuerpos y al fanático que tenía el derecho de matar a todos… incluso a sí mismo ¿no?

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  5. ¡Vaya! hoy está la cosa sangrienta y con descripción de moscas, por cierto muy buena.


    Besitos

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  6. Hola compañero.
    La repugnancia de unos es el placer de otros.
    Tomemoslo en todos los aspectos de la vida...
    Un abrazo.

    Ricard

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  7. Aúpa Sucede. Gracias por el desayuno.

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  8. jajajaja Alabama!!
    Bueno, Amelia, debes estar muy sensible, porque esto no dista mucho de mis otros relatos... jaja
    Tal vez las moscas te han producido más asco que de costumbre, lo siento!!!!
    Gracias a todos!!!
    Voy volviendo, poco a poco pero voy volviendo!
    Abrazos!!!

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  9. Me encanta que sea usted tan gráfico.

    Un abrazo titilante,

    Octavius Bot

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  10. Cagoento compadre!!! ¿a buenos ojos?...quizás deba haber "ente pa to" pero que vaya al oculista.

    ...por cierto, muy bueno, consigues dar con tus letras verdadero asco, jejejeje

    Un abrazo!!!!

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  11. Y es que la cosas hay que hacerlas bien y dejar los crimenes a los profesionales, que si no te ponen todo perdido.

    Saludos

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  12. Me dan más miedo las moscas que piensan que el tipo de la sierra, te lo aseguro.
    Un saludo!!

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  13. El placer de unos animales es las repugnacia de otros.Me maravillo de lo bien que escribes.

    un fuerte saludo

    fus

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  14. Pues a mi las moscas me producen mucho asco, más que la sangre, te lo aseguro.

    Tengo una curiosa duda, ¿porqué los asesinos siempre utilizan las típicas bolsas negras de basura para meter los "restos"? con la selección que hoy en día tenemos, que las hay hasta perfumadas y de distintos colores, pasarían más desapercibidos estoy convencida.

    Besos!!!

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