jueves, 24 de mayo de 2012

Cipreses que no guardan cruces

La calle de los chopos precede a la de los plátanos y los castaños, y cada una de ellas es más y más angosta que la anterior. Mis pies se mueven por inercia, llevándome lentamente al muro de los lamentos. Sopla un viento racheado; inquieta su ulular y que, pese a su violencia, los mosquitos sigan perennes en cada una de las farolas de la trocha por la que se llega al cementerio. Me deleito en la contemplación de las estrellas, verdes, intermitentes y serenas, que acompañan a una luna a la que le falta un mordisco para estar completa. Entre mis dedos se consume un cigarro apático y desaliñado que tuvo la mala suerte de ser pisoteado. Pero tengo que fumar, y los desperfectos de lo que empieza a ser una colilla, no lo afean a mi vista. Continúo bajando y entre castaños ya se difuminan los mastodónticos cipreses que cobijan a los que ya no están. Cada vez es más nítido el muro de madera, y su extremada delgadez los hace parecer enfermos crónicos de inanición. Atravieso la verja del cementerio y veo las cruces, dispares y miméticas cruces que no se diferencian de la oscuridad. Pero mi destino no es este, y tras atravesar el más impoluto de los silencios, donde nadie se atreve a molestar, llego a la extensa campa de jugosa hierba, alfombra de despedida para los que consiguen salir de la huerta de carne y huesos. Y aquí, libres, campan otros cipreses, junto a castaños, plátanos y chopos, que decidieron, pese al abono, no ser testigos de la muerte.

10 comentarios :

  1. De lo mejor que has escrito.
    Perfectas descripciones del lugar al que todos iremos algún día, en esta vida o en otra, más pronto o más tarde.

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  2. A veces se puede elegir y vivir sin pensar en la muerte...
    Muy bueno Sucede.

    Besos desde el aire

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  3. Simplemente genial... como siempre.
    Un abrazo tron!!!

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  4. Me ha gustau, y no había ningún ratón por supuesto....

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  5. Hermoso texto y con un final optimista y nada negro. Me sorprendes la verdad.

    Besitos

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  6. Me encanta el micro, pero esta vez me quedo con el título que es genial. Además, sigue todos estos árboles hasta los jardines que encontrarás algo para tí.
    saludillos

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  7. Llego desde los Jardines de Puck y me alegro de hacerlo.

    Me quedaré asomado a la ventana.

    Un saludo,

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  8. Y de los Jardines de Puck date un paseo hasta el aire que también encontraras algo.

    Besos desde el aire

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  9. Echaba de menos leerte mi querido amigo!
    Dios me diera una pluma así, escribes de maravilla!
    Un fuerte y cálido abrazo!
    Cesar.

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  10. César!!! Yo echaba de menos tus comentarios!
    Es un placer volver a verte, gracias por venir.
    Un abrazo grande! No me olvido del monosílabo.

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