miércoles, 1 de agosto de 2012

Agua y fuego

Pese a su incredulidad y falta de fe, el señor Newman cada día reza más. A duras penas se arrodilla junto a su desvencijado camastro, polvoriento y maloliente, y junta sus manos entrelazando sus dedos mientras apoya los codos sobre la asquerosa colcha que cubre el incómodo colchón. No tiene sábanas de franela o algodón con las que evadirse de la mierda de vida a través del tacto de sus dedos. Recuerda la suave sensación que recorría como un escalofrío su alma cuando tan sólo era un niño, cuando su cama olía bien, cuando la colcha cubría unas impolutas y sedosas sábanas que cubrían a su vez un colchón que le regalaba sueños tan dulces como el algodón de azúcar. La primera vez que se orinó en la cama sintió vergüenza, pese a la soledad; las siguientes la tristeza le mordió por dentro como una boca afilada y le invitó a sentirse terriblemente mal. Así comenzó a descender en su propio infierno, incapaz de controlar sus esfínteres, ni el temblor de sus manos, ni el sentimiento de culpa. Y por eso reza, a un dios en el que no cree, para ir a un paraíso que intuye que no existe, y lo hace siempre antes de sacar el viejo revólver del cajón de la mesilla y de metérselo en la boca, antes justo de apretar con suavidad el gatillo, como cuando acariciaba el algodón, cuando dormía a gusto, y lo saca de la boca y lo vuelve a dejar dónde estaba cuando comprueba que sigue vivo. Y piensa que cuándo se cumplirá eso de que las armas las carga el diablo.

11 comentarios :

  1. Las armas las carga el diablo, es cierto también en el micro, porque ¿hay mayor infierno que suicidarse cada noche y no conseguirlo? Es el diable que juega, o el señor Newman que sólo cree que quiere morirse pero que no quiere.

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  2. Cuántos señor Newman habrá en este mundo!!
    Todos decimos, no pasa nada, la vida sigue!! Y aunque la mayoría de las veces uno piense que no, que el que pierde es el que se va, otras muchas dicen, que se pasa a mejor vida, que no vale la pena vivir en esta podredumbre de mundo. Señores Newman, hailos y muchos!
    Quién me diera poder escribir, ya no como tú, porque eso sería enorme, si no, la mitad de bien que tú!
    Bello leerte mi querido amigo!
    Un fuerte abrazo.

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  3. Si Dios no existe... por qué iba a existir el diablo?? Al margen de esta pregunta, el texto es un descenso a esos infiernos que manejas taaaannn bien.
    saludillos

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  4. te respondo con una pregunta rana... Si no cree en dios y le reza por qué no va a creer en el diablo??? Más allá de la fe está el miedo, o en este caso el deseo de descanso....

    Hola duende!! No caigo en quién eres, pero agradezco mucho tu visita y tus comentarios, gracias por buscarme. Supongo que vienes del mono... Abrazos!!

    Aupa luisa!!
    Tal vez sea eso, las gnas de no morir, pero no cesar en los intentos... A veces la culpa pesa demasiado y queremos convencernos de q tratamos de corregir los errores más graves. Abrazo!!

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  5. Sucede, soy Cesar amigo!
    Un abrazo.

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  6. jajaja, leyendo tus poemas lo pensé, jeje, pero no quería meter la pata!!! Un gustazo volver a encontrarte amigo, sigues escribiendo unos poemas q te hacen grande! Gracias por tus comentarios, pero tú no tienes nada q aprender! Un abrazo!!

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  7. ¡Qué bien maneja usted los hilos de la desesperación en las almas mortificadas!
    Permítame que le aplauda Sr. Sucede.

    Un abrazo.

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  8. Un relato muy fuerte. Debe ser desesperante querer acabar y no poder. Y lo de rezar bueno, yo conozco a alguien que diría que hay que hacerlo, por si acaso.

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  9. Muy bueno, este me ha encantado, ya estoy oyendo el pummmm

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  10. en el próximo capítulo quiero que se dispare de una vez,
    porque eso de balancearse en el hilo de la vida, pucha,
    es agotador
    un abrazo

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  11. La voluntad es una cosa muy esquiva.

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