jueves, 22 de septiembre de 2016

Gloria

El tiempo es la malla fría que nos separa a medida que perdemos de vista la luz, a medida que emprendemos el tramo final.

Coges entre tus manos mis manos frías. Tan acostumbrados el uno al otro que podríamos estar hablando de amor. Pero éste se va, entre besos y flores, dejándonos con la única esperanza de no volver a vernos nunca. Siento el calor de tu piel áspera al frotar la mía, mientras me alejo por el oscuro túnel que no cavó un dios perverso sino su ausencia. Es en este momento, en el que claudico, vencido y herido, alentado por el glorioso terror de que el final sea como intuyo, definitivo.

2 comentarios :

  1. Cuando lleguè que llegué, mientras tanto tranquilidad.
    Un abrazo, Daniel.

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    1. Por supuesto, y que lleguê, por favor que lleguë... Jajajaj, perdón.
      Un abrazo, Tor!

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